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La deuda con la velocidad de escape, no con la economía

Uno de los términos más usados en la falsa recuperación ha sido 'velocidad de escape'. Si hay aquí algún ingeniero de la NASA me puede corregir, pero creo que el término se usa en física e ingeniería espacial para describir la velocidad que debe alcanzar un objeto para escapar de la gravedad de la Tierra. ¿Creían que la economía tiene suficientes fórmulas? Me gustaría ver una para la velocidad de escape.

Volviendo a la versión económica de la ingeniería espacial (no me digan que no es gracioso), hemos estado oyendo este término durante los últimos años. Irónicamente, empezó a ser usado entre la gente de los bancos centrales, aunque nunca nos dijeron qué es lo que tiene que hacer la economía para acelerar más allá de la gran recesión.

El objetivo de este texto, sin embargo, no es ridiculizar a los legisladores supuestamente inofensivos y su absurdo vocabulario. La meta de este artículo es demostrar, visualmente y, usando unos simple cálculos, matemáticamente, que es la deuda la que ha alcanzado velocidad de escape, y no la economía. Por supuesto, yo y otros colegas hemos escrito sobre esto durante años, y si ustedes están leyendo, probablemente ya lo sabían hace tiempo.

De todas formas, uno de los papeles más importantes que jugamos en este juego retorcido es desacreditar la propaganda. Así que, mientras cualquier engreído puede decir lo que sea en televisión y ser creído, nosotros tenemos que aportar pruebas. Y demostrar que lo haremos. Lo más probable es que así y todo no se nos crea, pero no importa. Unos pocos lo entenderán, y eso es todo lo que queremos. Así que empecemos.

Todos los datos para este análisis provienen de FRED -la herramienta de búsqueda de la Reserva Federal de Saint Louis-. ¿Por qué no usamos datos que no provengan de Reservas Federales norteamericanas? Cuando se trata de crecimiento, desempleo e inflación, todos los datos son inútiles a excepción de los que ves y experimentas en tu propia esfera de influencia. De todas formas, hasta hace muy poco, St. Louis publicaba en su página web un calculador de inflación que mostraba como un dólar de 1913 equivale a cuatro céntimos hoy en día. Bastante honesto, lo admitimos, aunque seguramente los motivos no lo eran tanto.

En segundo lugar, aquí analizamos tendencias, no datos puntuales específicos. En el caso del análisis de tendencias, podemos corregir matemáticamente datos falsos o maquillados. Ya os mostraremos donde lo hacemos. De otro modo, usaríamos sus datos tal y como son.

El retrato de la deuda y el crecimiento en el 2000

Aunque el 2000 fue hace solo unos quince años, ya han habido dos grandes recesiones en este tiempo, la segunda de las cuales puede que no haya terminado. Como nota interesante, la Reserva Federal de St. Louis no tiene ni voz ni voto para anunciar recesiones. Este trabajo pertenece a la Oficina de Análisis Económico, una agencia del gobierno estadounidense.

Las recesiones casi siempre son pendientes de pago, lo que significa que hasta Humoty Dumpty y los tres Stooges saben que nos hemos metido en una antes de que la Oficina de Análisis Económicos lo certifique.

A finales de 1999, el PIB era de $9926.9 billones, o $9926 trillones. La deuda nacional era de $5846 trillones y el ratio de deuda/PIB era de 59%. Ya había economistas gritando que un 59% era demasiado alto. El gobierno se burló y señaló el PIB creciente, aunque no señalaron que mucho de aquel crecimiento se debía a la nueva deuda, conocida como deuda de paso. Venía con condiciones, como que se debía pagar de vuelta. Normalmente esto no se menciona. El crédito al consumo en aquella época era de $1531 trillones. El ratio deuda del consumo/PIB era de 15.4%. El crédito al consumo es muy interesante. La progresión ha cambiado drásticamente en tres ocasiones distintas, como vemos abajo.

total credito de consumo

De nuevo escogemos al consumidor desafortunado, pero con motivo. Llevamos mucho tiempo escuchando como el consumidor representa el 70% de la economía estadounidense. Los panelistas de Fox News ya declararon que el comprador americano era la persona del año antes de la gran recesión, así que tiene sentido que mantengamos la cuenta con el grupo más importante para la supervivencia de la humanidad.

Vamos a estudiar con detenimiento el cuadro de arriba. Noten que durante décadas, desde que empezó la serie en 1943, había muy poco crédito al consumo. Hay un par de razones. Primero, las tarjetas de crédito no existían. Tampoco existían las tarjetas de crédito de las tiendas. ¿Por qué no? Porque no eran necesarias. Los Estados Unidos eran entonces el país más rico del mundo, y sus habitantes disfrutaban de muy poca deuda. Notarán que después de 1960, la tendencia empieza a crecer. Esto coincidió con los programas de la Gran Sociedad de los 60, el despilfarro de la riqueza de la nación y el simultáneo préstamo que resultó de ello.

Crédito al consumo- Aceleración 1- Recesión e inflación gemelas

Los años 80 trajeron un claro incremento del crédito al consumo cuando las tarjetas de tiendas y después las tarjetas de crédito se hicieron más populares. ¿Pero por qué deberían los americanos sentir la necesidad de mantener el saldo? Conocemos el término de conveniencia. Pero los saldos se volvieron problemáticos, y apuntaban a un gran cambio de tendencia. Las recesiones no ayudaron, pero lo que se volvió evidente fue que la inflación de los 70 y 80 pasaron factura al país. Primero enviamos a mamá a trabajar, después empezamos a pedir prestado para llenar los agujeros de nuestra vida diaria y alcanzar los estándares de vida que la publicidad de Madison Avenue nos había metido en la cabeza. ¡Somos americanos, maldita sea, y tenemos derecho a ello!

Crédito al consumo- Aceleración 2- La cobertura

Después, en 1990, junto a una recesión, los Estados Unidos tomaron un respiro. A lo mejor los instintos de nuestros padres y abuelos aparecieron y nos dimos cuenta de lo tontos que fuimos. A continuación, en 1993, el préstamo se disparó, cosa que coincidió, extrañamente, con una revisión de la Oficina de Estadística del Trabajo sobre los métodos de despido. Nótese que la pendiente de la tasa de acumulación fue constante desde 1993 hasta 2009. Dieciseis años de constante acumulación de deuda. Con los restos de la crisis de ahorros y préstamos, la crisis de deudas de Latinoamérica en los 90, el lío ruso y el Long-Term Capital Managment a finales de los 90, la recesión del nuevo siglo, la debacle de viviendas y el colapso del mercado de la bolsa de 2007-09. Nada cambió para el comprador/prestatario.

Luego, algo increíble sucedió. Desde inicios de 2009 hasta principios de 2011, los Estados Unidos volvieron a detenerse. No, corrijamos eso. No solo se detuvieron, sino que empezaron a pagar a la baja parte de la enorme deuda de consumo que habían acumulado. No vamos a entrar en este punto, ya ha sido cubierto anteriormente. El reembolso de la deuda del consumidor norteamericano tiene terribles implicaciones para el establishment y su sistema de dinero fiduciario.

Crédito al consumo- Aceleración 3- Después de 2008

Como a principios de los 90, los Estados Unidos no podían, por la razón que fuera, seguir la estrategia de pago. El préstamo de los consumidores explotó de nuevo. A primera vista podría parecer que la tasa de acumulación es la misma que en 1993-2009, pero análisis matemáticos de las curvas revelan que la cuesta es un 5% más inclinada desde inicios de 2011. Por suerte la tasa no es tan drástica como antes, pero no olviden que ahora hay otras maneras de conseguir dinero. La gente puede tomar prestado del IRA 401 (planes de ahorro para la jubilación) o llevarse a casa una segunda hipoteca, en oposición a formas más caras de crédito representadas en las series del crédito al consumo. Por no mencionar el uso de diversas formas de asistencia gubernamental. Así que debemos de tener en cuenta estos factores cuando estudiamos el crédito al consumo, porque no nos cuenta toda la historia. Pero, eso si, explica lo suficiente.

Examen y comparación- de 1999 al presente

Vamos a comparar algunos ratios. En 1999, el ratio de crédito al consumo/PIB era de 15.4%. Hoy, el PIB es de $18.221 trillones. Ha subido un 80% en los últimos quince años. El crédito al consumo pendiente es de $3592 trillones. Se ha incrementado más del doble. El ratio de crédito al consumo/PIB ahora es de alrededor del 20%. Aunque un 15%-20% no parezca mal trato, es una subida de precio del 33%, y no nos olvidemos de otras formas disponibles de crédito, más el festín del uso de asistencias del Gobierno.

Cargarse estos números no es el objetivo de este texto, pero, para aclarar las cosas, miremos lo que le pasó al ratio de deuda nacional/PIB. Pasó de 59% a finales de 1999 a 106% este año. Tengan en mente que los números de la deuda son una broma. No incluyen futuras responsabilidades sin financiamiento. Usando los modelos de Laurence Kotlikoff, que estima que el actual valor NIF (Normas de Información Financiera) de la deuda nacional es de $242 trillones, el ratio actual de deuda/PIB es de 1328%. Es casi imposible hacerse una idea de esto último.

Mirando el crecimiento... ¿Dónde está la velocidad de escape?

Como hemos escrito antes, a finales de 1999 la deuda pública era de $5846 trillones y representaba el 59% del PIB. El PIB era de $9926 trillones. Aquí ponemos el énfasis. Desde el cambio de siglo, hemos añadido $13341trillones en deuda y solo se han añadido $8295 trillones en crecimiento. Dicho de otro modo, hemos pagado $1.61 en deuda por cada $1.00 ganado en crecimiento. No olvidemos que estamos hablando de números que no son NIF; es mucho, mucho peor. No hay necesidad de ajustar nada. No importa como de peor sea la situación, porque hasta el más bobo puede ver que es estúpido decir que la economía de los Estados Unidos no está seriamente enferma o incluso muriendo.

Lo que tampoco se tiene en cuenta es que los $19921 trillones en deuda nacional que Washington admite tener se tienen que devolver. Hay quién dirá que gran parte de la deuda no cuenta porque la tomamos prestada de nosotros mismos. Se refieren a lo que nosotros conocemos como «préstamos intergubernamentales». Es cuando la Seguridad Social interviene los Fondos Generales porque no llegan suficientes. O cuando Medicare toma del Departamento de Agricultura por la misma razón. Que nos lo debamos a nosotros mismos no lo hace desparecer, especialmente sabiendo que no tenemos los medios necesarios para devolverlo. Así que los programas que fueron saqueados para arreglar el déficit seguirán siendo saqueados. O bien ustedes serán saqueados para contentar a los programas saqueados. ¿Ya ven qué pintan aquí sus ahorros?

Así que de nuevo miramos toda esta información y nos preguntamos: ¿dónde está el crecimiento? Sabemos de donde viene: de la deuda. Payasos como Mark Norman dirán que está bien, porque cuando el gobierno toma dinero prestado, nosotros nos enriquecemos a causa del débito y el crédito. Mike y su pandilla de aduladores no usan los débitos y créditos que estiran fuera de la economía el dinero prestado. Creen que podemos tener ciclos de deuda de 20-30 años y vuelta atrás, y quizás tengan razón. Pero no para siempre. El establishment ya ha hecho un buen trabajo haciendo creer a la mayoría de norteamericanos que no hay nada que temer, que todo está bien, solo porque han alargado las cosas más de los que algunos locos predecían. Aunque este sea el caso, los trabajos de mantenimiento son tan buenos como lo sea el mantenimiento, y una estafa es tan bueno como lo sea el estafador. ¿Es una sorpresa que billones de bonos de interés variable se gasten cada año en programas de televisión, etc, para mantener la ilusión de que el emperador todavía está vestido?

Lo último de la prensa es decir que el crecimiento del PIB en el primer cuarto del año pasó del 0.5% al 0.8%. ¿Un crecimiento tan pequeño en un año? La única tasa menor que esa son los intereses que pueden esperar de sus ahorros. Pero se supone que deben aplaudir como focas porque un engreído de alguna agencia ha dicho que la economía ha alcanzado la velocidad de escape. Tonterías.

Actualización de la deuda- Y la gran conclusión

No hemos oído nada sobre el mercado de viviendas en mucho tiempo, ¿verdad? Todo parece estar bien. Supongo, tal y como han visto más arriba, que mientras el crédito fluya como leche y miel todo está bien. Sin embargo, aquí tenemos algunos chismes interesantes.

diez anos despues

Cuadro:

Diez años más tarde
Cuando los propietarios de una casa firman un crédito hipotecario, normalmente tienen que pagar interés los primeros diez años. La morosidad está creciendo junto a los saldos de los créditos hipotecarios del boom de la construcción
Tasa de morosidad por año de origen
Un mes antes de que venzan los pagamentos
Cuatro meses después de que los pagamentos venzan
Créditos hipotecarios que fueron creados en abril de 2015
Los datos sobre los créditos hipotecarios de 2005 no están disponibles
Saldos de créditos hipotecarios por año de origen
Todos los datos disponibles en abril de 2015

¿Alguien ve el inicio de otra burbuja con el crédito hipotecario? Sin duda, el crédito hipotecario es parte importante de la maquinaria del consumidor que vuelve a gastar. La gente gasta dinero del crédito hipotecario en una gran variedad de bienes y servicios, y todo cuenta como PIB. Nótese como en la parte azul de la derecha, el crédito hipotecario está en sus mínimos al mismo tiempo que el gran recorte de crédito al consumo, o sea, desde finales de 2009 hasta inicios de 2011. Desde entonces, la fiesta ha vuelto a empezar. Si el mercado de trabajo fuese tan fuerte como dicen, ¿seguiría la gente pidiendo préstamos como locos y apalancando sus casas? La burbuja del crédito hipotecario ya intuyó una fea recesión la última vez; ¿nos está diciendo que nos preparemos para otra?

balance total de la deuda y su composicion

Además de los casi $20 trillones que el gobierno debe a diversos bancos, gobiernos e individuos, los ciudadanos estadounidenses deben casi $12 trillones más, la mayoría a los bancos. El cuadro anterior intenta mostrar los diferentes tipos de deuda, aunque enseguida nos extraña que el consumidor esté menos endeudado hoy que ayer. De todos modos, nos gustaría centrarnos en un punto. Miren la parte granate, préstamos universitarios. Vuelvan a 2003 y luego miren a 2015, y observen que la deuda universitaria ha aumentado cinco veces más que hace doce años.

Junto a todo esto, piensen en las terribles oportunidades laborales que tienen los estudiantes de cualquier campo y pregúntense de nuevo: ¿dónde está el crecimiento?  Simplemente no existe. La deuda universitaria no se debe solo al incremento de los costes universitarios, si no a la falta de reembolso. ¿Por qué? ¡Porque muchos de estos pobres chicos están sirviendo mesas con títulos universitarios y másters! Y pese a todo, los consejeros universitarios todavía pretenden hacer creer que es absolutamente necesario tener estudios universitarios, como si fuese un derecho de nacimiento de todo norteamericano. Hay algunas excepciones, pero los estudios universitarios no deberían darse por sentados. Debería ser una decisión muy pensada, basada en horas de investigación y en un plan sobre lo que se quiere hacer después de los estudios y las oportunidades que hay para hacerlo.

Suponemos que la crisis de los préstamos universitarios —porque es una crisis— es un ejemplo de todo el artículo. A las nuevas generaciones se les inculca la deuda cada vez más jóvenes. ¿Por qué es esto importante? Cuando tienes un sistema, y hasta un mundo, basado en la deuda, es muy grave normalizar la deuda en edades cada vez más tempranas. Nos tememos que el sueño americano está siendo sustituido por el plan americano. Los estafadores son todo el mundo, desde analistas televisivos engreídos hasta payasos políticos, pasando por el consejero académico de vuestro instituto local. Quizás más allá de la deuda y el crecimiento, es la locura lo que ha alcanzado la velocidad de escape.

Texto original y gráficos de silver-phoenix500.com, traducción propia.

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