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Los diamantes son una joya realmente única. Y es que el diamante ha sido considerado desde siempre como una joya de gran valor, y de entre todas las piedras preciosas, el diamante se lleva el premio a la más hermosa. Prácticamente todos hemos querido, alguna vez en nuestra vida, tener un diamante puro o regalar un diamante a alguien especial. Pero no siempre sabemos las características de los diamantes, cuál podría ser un diamante puro, cuánto vale un diamante, etc. Vamos a analizar cuáles son los elementos de los diamantes, para poder analizarlos mejor y, de esta manera, ampliar los conocimientos que tengamos sobre ellos.

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Diamante HRD certificado 0.20 ct H SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.20 ct. Talla Brillante, Color H, Pureza SI1.

Precio:
218,00 €

Diamante HRD certificado 0.16 ct F SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.16 ct. Talla Brillante, Color F, Pureza SI1.

Precio:
225,00 €

Diamante HRD certificado 0.20 ct G VS2

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.20 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza VS2.

Precio:
282,00 €

Diamante HRD certificado 0.17 ct E VS1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.17 ct. Talla Brillante, Color E, Pureza VS1.

Precio:
300,00 €

Diamante HRD certificado 0.23 ct D SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.23 ct. Talla Brillante, Color D, Pureza SI1.

Precio:
354,00 €

Diamante HRD certificado 0.20 ct E VS2

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.20 ct. Talla Brillante, Color E, Pureza VS2.

Precio:
424,00 €

Diamante HRD certificado 0.28 ct G SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.28 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza SI1.

Precio:
515,00 €

Diamante HRD certificado 0.32 ct G SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.32 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza SI1.

Precio:
590,01 €

Diamante HRD certificado 0.31 ct E SI2

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.31 ct. Talla Brillante, Color E, Pureza SI2.

Precio:
600,00 €

Diamante HRD certificado 0.47 ct K SI2

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.47 ct. Talla Brillante, Color K, Pureza SI2.

Precio:
645,00 €

Diamante HRD certificado 0.33 ct G WS2

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.33 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza WS2.

Precio:
795,00 €

Diamante HRD certificado 0.43 ct J SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.43 ct. Talla Brillante, Color J, Pureza SI1.

Precio:
830,00 €

Diamante HRD certificado 0.34 ct H VS1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.34 ct. Talla Brillante, Color H, Pureza VS1.

Precio:
837,00 €

Diamante HRD certificado 0.57 ct G SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.57 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza SI1.

Precio:
1.750,00 €

Diamante HRD certificado 0.74 ct G SI2

Diamante certificado por HRD con un peso de 0.74 ct. Talla Brillante, Color G, Pureza SI2.

Precio:
1.835,00 €

Diamante HRD certificado 0.73 ct H SI1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 0.73 ct. Talla Brillante, Color H, Pureza SI1.

Precio:
2.015,00 €

Diamante HRD certificado 1.02 ct E P1

Diamante certificado por HRD, con un peso de 1.02 ct. Talla Brillante, Color E, Pureza P1.

Precio:
3.250,00 €

Cuanto vale un diamante

Un primer conocimiento que tendríamos que dar es una diferenciación de lo que es un diamante y de lo que es un diamante bruto. Llamamos diamante bruto a la piedra sobre la cual no hay ningún tipo de trabajo. El diamante bruto no tiene talla, no se ha trabajado sobre él. De esta manera, un diamante bruto es aquel que ha sido extraído del lugar en que se encontraba incrustado y que, directamente, se vende. Aunque pueden tener alguna serie de imperfecciones o impurezas en su interior, un diamante bruto es algo muy valorado, y muchos expertos podrían estar interesados en comprarnos nuestro diamante bruto, si es que poseemos uno de ellos.

Para analizar apropiadamente a los diamantes, lo primero que debemos saber es lo que les caracteriza. De esta manera, el peso, el color, la pureza o el corte de una piedra preciosa, nos dirán si estamos ante un diamante o a ante otro tipo de joya. Sin embargo, a veces estas características no son suficientes y tenemos que entrar a valorar otro tipo de elementos típicos en esta joya, como la fluorescencia.

El diamante, como piedra preciosa que es, se mide en quilates. En esta joya en particular, para saber si tiene una calidad elevada en lugar de una calidad más bien mediocre, tenemos que fijarnos directamente en la relación que tienen la medida y el peso del mismo. Si tenemos un diamante que pesa unos quilates determinados, y resulta que estos quilates están en sintonía con la medida del mismo, entonces estaremos ante una joya con muchas probabilidades de tener una alta calidad.

diamante para anillos de compromiso o inversión

Color de diamantes

Pero para determinar la calidad de un diamante no solo tenemos que fijarnos en esta relación de proporción, sino que además tenemos que entrar a observar otros aspectos como el color, la talla y la pureza de la piedra preciosa. Aunque los diamantes tengan una relación de peso y detalla adecuada, un mal color o una talla mediocre pueden arruinar ya no solo su aspecto, sino, en gran medida, el valor que posee.

En cuanto a los colores que podemos encontrar en estas piedras preciosas, tenemos que saber que van desde el amarillo hasta un color casi transparente o blanco, pero que sigue considerándose amarillo por los gemólogos. De esta manera, y como habremos podido deducir ya, un diamante que se aproxime mucho al color amarillo siempre va a tener menos valor que un diamante cuyo color se parezca más al blanco. Así, si tenemos un diamante blanco, el precio del diamante será mayor. Y, si queremos adquirir una de estas joyas, por supuesto, tenemos que fijarnos siempre en que su color no sea amarillento. Esto es un dato muy importante a tener en cuenta.

Pero, como no podía ser de otra manera con estas piedras preciosas, en sus colores también podemos encontrar particularidades. Y es que existen una serie de piedras preciosas muy raras de conseguir que toman algún color diferente al amarillo o al blanco. Un ejemplo de ello son los diamantes rojos. Estos parecen ser de un color rosado y son realmente muy bellos. Pero no solo podemos encontrar esta variación de color, sino que también podemos encontrar colores como el azul. Aunque podríamos considerar esto como una imperfección del diamante, normalmente esto es algo que está muy valorado en el mercado. Este tipo de piedras preciosas son muy difíciles de encontrar y solamente surgen en determinadas partes del mundo, haciendo así que sean diamantes extremadamente raros. Por ello, el precio del diamante que tenga unos colores con estas características, será altísimo.

Calidad y pureza de los diamantes

De la misma manera, uno de los elementos más importantes que tienen los diamantes y que puede arrojarnos bastante luz sobre la calidad del mismo, es su pureza. Un diamante puro es realmente algo que tenemos que buscar a la hora de adquirir un diamante. La pureza es el elemento que más importa a la hora de determinar si un diamante determinado es de buena calidad, o si por el contrario su calidad es insuficiente en todo punto.

La pureza en los diamantes puede observarse a partir de las impurezas que podamos encontrar en su interior. De esta manera, si tenemos un diamante puro que además cumple todas las características que hemos dicho antes, tendremos entre manos un diamante muy altamente valorado. Esto es, si tenemos un diamante puro, con buena talla, buen color y una relación de peso y tamaño adecuada, el precio del diamante tendrá un valor altísimo.

Sin embargo, con esto hemos de ser muy cuidadosos. Si no somos unos expertos, no podemos valorar la mayor o menor pureza de los diamantes. Esto es, no podemos sencillamente coger esta piedra preciosa y observar si tiene impurezas en su interior con la única ayuda de nuestros ojos. Lo que se ve o se percibe a simple vista, en este caso, no cuenta. Para saber si tenemos un diamante puro, tenemos que observarlos con una lupa de 10 aumentos. Esta es la única manera de hacerlo, y solo servirán este tipo de instrumentos, ya que si lo hacemos con una que tenga más aumentos y observamos que, efectivamente, hay impurezas, el diamante se seguirá considerando como puro.

De esta manera, el experto valorará si estamos ante un diamante puro. Pero otra cosa a tener en cuenta acerca de las impurezas del diamante, es que el dónde están situadas en el interior de la piedra preciosa es un dato que importa demasiado. De esta manera, podemos encontrar un diamante sin ninguna imperfección, diamantes con imperfecciones mínimas, diamantes con pequeñas impurezas, diamantes con impurezas, y diamantes imperfectos cuyas impurezas pueden identificarse perfectamente con el ojo humano.

Talla de diamantes

Otro dato que dota a un diamante de mucho valor es si estamos ante un diamante brillante o no. El hecho de que un diamante sea brillante es reflejo, únicamente, de la talla de la joya. No podemos esperar encontrar un diamante bruto que sea, a su vez, un diamante brillante. Cuando se talla un diamante, este se pule y se divide en numerosas caras estratégicamente colocadas para que cuando la luz entre a través de ellos, esta se refleje haciendo que la piedra preciosa brille y refleje colores. Una talla de un diamante debe dejar al diamante con un peso considerablemente menor al que tenía, en torno al 35% menos. Para que podamos considerar a esta piedra preciosa como un diamante brillante, el experto que se encargue de tallarlo tendrá que tener en cuenta cómo era el diamante en su estado original, esto es, el diamante bruto.

A partir de este momento, cuando el diamante ya está tallado, las características en que tenemos que fijarnos es en la calidad del pulido, en las proporciones de peso y tamaño que han quedado, y en la simetría de las caras del diamante. Como hemos dicho anteriormente, la proporción entre el peso y el tamaño es algo muy importante a tener en cuenta, ya que esto es un indicativo de que el pulido ha sido lo suficientemente grande como para que podamos hablar de un diamante brillante. Pero no solo es este aspecto el que importa, ya que un diamante proporcionado cuyas caras no son simétricas o estas no están bien pulidas, hacen que la luz no pueda entrar bien dentro de la piedra. La consecuencia directa de esto es que no tendremos un diamante brillante.

Hay multitud de maneras de tallar un diamante. las formas más recurridas son las de ocho caras y las de doce caras, que dan como resultado un diamante típico, el diamante que todos tenemos en la cabeza cuando nos imaginamos a esta piedra preciosa. Sin embargo, no son las únicas tallas que podemos encontrar. Una talla redonda o una talla con forma de triángulo también dejan pasar la luz al interior de la piedra de una manera realmente bella, haciendo así que brille nuestra piedra preciosa. Por supuesto, estas tallas deben ser simétricas.

Pulido de diamantes

De la misma manera, tenemos que observar, como acabamos de decir, la calidad del pulido. Este tiene que ser totalmente liso, dejando las caras del diamante libre de imperfecciones. Es decir, la cara exterior de la piedra preciosa ha de ser totalmente lisa. En el momento en que podemos diferenciar irregularidades en las caras exteriores de esta piedra preciosa, será signo de mala calidad en el pulido. El hecho de que la superficie no sea lisa tiene la misma consecuencia que en el caso de que la talla no sea simétrica. La luz rebotará en la parte externa de los diamantes y estos perderán en gran medida su fuerza de reflejo, por lo que no será un diamante brillante.

Ya hemos observado las características principales de los diamantes. A la hora de vender diamantes o de comprar diamantes, estos elementos que acabamos de describir son todo lo que tenemos que tener en cuenta. Tanto para un caso como para otro, tenemos que fijarnos en que el color del diamante se aproxime al blanco, su talla sea adecuada, y no encontremos impurezas en su interior.

Precio de diamantes

precio de diamantes cuando vale un diamante

De esta manera, ahora cabría hablar del precio del diamante. El precio del diamante es tan variado como las características que hemos valorado. Hay tantos precios como diamantes en el mundo, pues cada uno tiene algo que le hace especial o de mala calidad. De esta manera, el precio de los diamantes de buena calidad puede estar entre los miles de euros como entre los millones de euros. Esto es un dato que todos conocemos. Sin embargo, el precio del diamante de mala calidad será muy inferior, haciendo que casi no valga la pena adquirirlo.

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