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Los metales preciosos como unidad de cuenta

metales preciosos como unidad de medida

Hoy en día los euros nos sirven como unidad de cuenta. Incluso las pesetas, que ya no son nuestra moneda desde hace ya más de una década, nos sirven como unidad de cuenta, eso sí, convirtiendo antes los euros en pesetas, mentalmente, claro está.

Hay mucha gente que proclama desear volver al trueque. Muchos opinan que deberíamos dejar de utilizar dinero y volver a intercambiar bienes y servicios, sin intermediar moneda.

Pero eso es un error. Los bienes perecederos no valen lo mismo día a día. Su valor decrece en función de su deterioro físico. Sus propiedades decrecen en el tiempo, y lo que no se vende hoy a precio X, se venderá mañana (o no) a un precio
En este ejemplo, si el intercambio de bienes se da entre un pescador y un minero de metales preciosos, el minero sabe que podrá adquirir el pescado más barato como más tiempo pase. El valor del pescado decrece rápidamente en el tiempo. En cambio, el minero, que tiene unos gramos de oro en su poder, no tiene prisas en vender su metal precioso. El pescador necesita sacarse de encima el género lo más rápidamente posible. El minero, en cambio, puede esperar a vender los lingotes que tiene apilados en sus instalaciones. El minero, puesto que su mercancía no pierde sus propiedades en el tiempo, podrá intentar esperar a vender en el momento más favorable para obtener el máximo de rendimiento de su inversión de capital.

En cambio, el pescador depende de las azarosas condiciones meteorológicas, y una vez pescada su mercancía, debe venderla lo más rápido posible.

 

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Los sueños, la noche, y la Plata

Cuando se hace un traslado, entre el desorden de cajas, cajones y archivos siempre aparecen cosas interesantes. Este poema es una de ellas, de las que se guardaron con mucho cariño.

 

la plata y la noche

Los sueños son noches escritos en lunas,
la plata los vientos,
los vientos la plata.
Bailan del sur destellos de música
con estes y oestes sin norte
llenos llenitos de espuma.
De los mares la Plata,
de las noches la Luna.
De los vientos,
las curvas, los moldes, las figuras.
¡Mira ahí arriba!
en el fondo una joya,
que la visten de trajes las curvas del Sol
que sueñan ser luna.
Vestidos y telas,

...

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Gasolina del futuro

gasolina del futuro

Uno de los “logros” del dólar ha sido convertirse en la divisa con la que se comercia el petróleo, y por ende, la divisa que controla todos sus derivados. Si entendemos que una actividad que existe sólo gracias a extraer la energía almacenada en el petróleo, a base de quemarlo, podemos llegar a convenir que dicha actividad es también un derivado del petróleo.

Es decir, no es simplemente el que el dólar sirva para comerciar con petróleo, sino que a la práctica significa que el dólar es la herramienta a través de la cual se manipula el resto de la economía.

El dólar, así como resto de dinero fiduciario, se basa en un modelo de crecimiento continuo. La actividad económica humana será una u otra en función del precio del carburante, y cuanto menos carburante podamos comprar, menos podremos hacer. Y, claro está, cuanto más caro esté, menos podremos comprar.

En el mundo, cada vez hay más dólares en existencia. Entre la reserva fraccionaria a prácticamente 0% y las inyecciones de liquidez de la Reserva Federal, la cantidad de dólares añadidos a la economía ha crecido mucho.

El problema es que el petróleo es un recurso finito. ¿Pero vamos a acabar con el petróleo? Tampoco.

Para extraer cada nueva unidad de energía del subsuelo (ya sea carbón, gas o petróleo) se necesita consumir una cantidad determinada de energía.

Si gastamos menos energía de la que extraemos, nos sale a cuenta extraer. Si pasamos a gastar lo mismo en extraer que lo extraído, deja de salirnos a cuenta extraer, y por lo tanto dicha fuente de energía se convierte en inviable.

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Crecimiento exponencial

crecimiento de la energia

La energía es el elemento clave para entender en qué momento económico nos encontramos. El tipo de interés, en un mercado libre, sería un indicador que iría de la mano con la realidad energética, pero se mantiene gravemente manipulado, precisamente para tapar la realidad energética.

El sistema económico basado en el dinero “fiduciario” o “fiat” necesita de una inflación constante para poder existir. La deflación se nos vende como un problema, y es repetido en todas las universidades del país que una inflación moderada es necesaria para la economía.

Nuestro sistema económico actual, nuestra nivel de vida, el tipo de actividades que realizamos, e incluso lo que comemos, todo eso tiene un gasto energético determinado detrás. Hay un gasto enorme en derivados del petróleo detrás de cada elemento que usamos en el día a día. Sin petróleo no tendríamos comida al precio, cantidad y calidad que disponemos actualmente. Ni podríamos desplazarnos al bajo coste que disfrutamos actualmente. No hay, prácticamente, actividad humana, al nivel que conocemos actualmente, que pueda desarrollarse como se desarrolla actualmente. Y éste “actualmente”, al haberlo vivido de forma natural y gradual, nos parece normal.

Esta falsa normalidad es un espejismo que cuesta mucho comprender como tal.

Para empezar, tenemos unos tipos de interés artificialmente bajos. El tipo de interés es la señal que indica al empresario cómo invertir su capital para poder ganar un beneficio. El tipo de interés, en un mercado libre, indica si el dinero es caro o es barato. Si es momento de invertir, o es momento de desinvertir.

Si el dinero tiende a un tipo de interés bajo, el dinero está perdiendo valor, con lo que es mejor cambiarlo por otras cosas que estén ganando valor. Es un juego de descubrir el precio de las cosas en función del valor de estas en el tiempo. Ayer un bien estaba a un precio X, ¿hoy a qué precio estará? Esa es la función del empresario, descubrir el precio de hoy, a través del intercambio y de la asunción del riesgo.

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¿Qué es una Gema?

piedras-preciosas

Basándonos en noticias escritas, así como en hallazgos arqueológicos, podemos afirmar que muchos minerales fueron usados como gemas en las antiguas civilizaciones: Egipcia, Mesopotámica, Griega y Romana.

Desde los inicios de nuestra civilización fueron muy empleadas como objetos de adorno, pero también cumplían una misión mágica, debido a los poderes que les eran atribuidos. Las piedras preciosas se usaban como talismán o amuletos.

Una gema es un material que después de ser tallado y pulimentado posee un atractivo especial para ser usado como adorno personal.

El atributo principal de toda gema es su “belleza”

Belleza por su color, por su brillo, transparencia y reflejos que dependen de la talla, del ojo del observador y de la combinación de las citadas características, en las gemas opacas, como el coral, turquesa, etc., el factor más importante sin duda es el color.

La mayoría de las piedras preciosas son minerales de colores vivos y brillantes que aparecen en la superficie terrestre, otras como las perlas, marfil, o los mencionados corales, son materiales orgánicos.

En segundo, lugar, referente a las propiedades de las gemas tenemos “la dureza” suelen ser bastante duras ya que resisten fenómenos de altas presiones y altas temperaturas en el proceso de formación, el diamante por ejemplo se forma entre 1.300 -2000ºC, a una profundidad de 150 a 200 Km. y a una presión alrededor de 70 ton/cm2. Cuanto más dura es una gema, mayor es su durabilidad y mayor es el valor que adquiere. De ahí el valor del Diamante la sustancia más dura que se conoce, solo puede ser rayado por otro diamante.

Dado que la naturaleza humana, aprecia y valora más las cosas poco frecuentes, raras y escasas, podemos decir que las piedras preciosas son objeto de deseo de muchas personas.

El poseer una gema es llevar consigo un mineral que se ha formado hace 4.500 millones de años de una masa incandescente desde el interior de la Tierra, y que por varios fenómenos naturales a salido a la superficie para nuestro disfrute.

China quiere lanzar su propio sistema de fijación del precio del oro y competir con Londres

china-precio-oroChina se plantea la posibilidad de lanzar un sistema de fijación del precio del oro a lo largo de este año. Este sistema podría estar basado en una bolsa de valores del oro que compita con el London Gold.

No es de extrañar esta iniciativa, puesto que, como primer productor minero de oro y segundo país consumidor de oro del mundo, resulta lógico pensar que China busque conseguir una mayor influencia sobre la fijación de la cotización del oro a nivel global, sobre todo después de los escándalos de manipulación del oro en el London Gold Fix.

En el caso de que este índice del precio del oro chino tenga éxito, se convertiría en un digno rival para el London Gold Fix, índice que actualmente es usado a nivel mundial por empresas mineras de oro, refinadores y bancos centrales a la hora de negociar inventario y contratos de oro.

Este contrato de oro chino se negociaría todos los días durante algunos minutos, siendo por tanto un proceso más transparente. La bolsa de oro ejecutaría todas las órdenes.

No obstante, la creación de un índice del precio del oro chino presenta algunos inconvenientes. Uno de ellos es la no aceptación del yuan a nivel global al no ser totalmente convertible en los mercados. Sin embargo, ya se han comenzado a dar los primeros pasos para poner fin a esta traba, pues el Shangai Gold Exchange creó una unidad internacional para su bolsa de oro el pasado mes de septiembre. Gracias a esta medida los extranjeros ya pueden negociar contratos denominados en yuanes.

¿A qué responde esta medida? ¿Se trata de un nuevo paso en el objetivo de convertir al eje de Rusia y China en un nuevo modelo monetario global?

Un seguro de vida sin igual

seguro-de-vida

En nuestra sociedad actual nos hemos acostumbrado a utilizar seguros de todo tipo. Se aseguran las casas, los coches, las embarcaciones, los aviones, las mercancías, los perros e incluso las personas.

Los músicos aseguran sus manos, al igual que los dentistas o los pilotos de formula uno.

Los seguros se contratan para cubrir eventuales pérdidas financieras por daños o pérdida de propiedades, incluyendo la vida de uno mismo. A cambio de un pago periódico (prima) la compañía aseguradora promete una compensación o reembolso acorde a los términos de la póliza de seguro.

Se supone que un seguro es una forma de proteger las finanzas de uno de cargas innecesarias extraordinarias, en el caso de los seguros convencionales, transfiriendo el riesgo a la compañía a cambio del pago de las primas.

Si el asegurado no sufre ningún daño o pérdida en el transcurso del contrato, una vez éste finaliza, la aseguradora ha ganado un beneficio, y el asegurado puede dar por perdido el dinero que ha ido pagando en primas, ya que pagaba por tener una “seguridad” durante un periodo de tiempo determinado (en el caso del seguro de vida, el contrato dura hasta que el asegurado muere), siempre y cuando se vaya pagando la prima a tiempo.

Sin ir más lejos, en la venta de metales preciosos por correo o mensajería, se asegura la mercancía, en este caso metales preciosos, del posible daño, robo o extravío... Y no sólo se aseguran los envíos de metales preciosos, claro está, pero se me ocurren pocos envíos en los que el seguro sea tan vital.

¿Qué hay de malo en los seguros?

Hay varios elementos a considerar. Por una parte, vivimos en una sociedad hipertrofiada en cuanto a seguros se refiere, pero por otra parte, vivimos en una sociedad en la que delegamos nuestra responsabilidad a, muchos, terceros.

Su seguro de vida o de coche puede ser más barato o más caro, más o menos conveniente, pero en el desafortunado caso de cumplirse la premisa del seguro, pago de una cantidad X por haber ocurrido el acontecimiento Y, puede ser que la aseguradora no cumpla. Un mal contrato de póliza, un error burocrático... ¡O la bancarrota de la compañía aseguradora! Hay muchos casos en el que el asegurado puede acabar perjudicado y no cobrar, o cobrar tarde.

Y aquí ya entraríamos en el seguro del seguro...

Por suerte, hay un tipo de seguro que, si bien también tiene sus desventajas, es imbatible en ciertos aspectos.

 

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